domingo, 3 de mayo de 2015

ROCK AND ROLL ALL NIGHT

Kiss en Argentina, 16/04/15.


El pasado jueves 16 de abril el estadio de Vélez Sarsfield vibró con la potencia rockera de Kiss. En la columna habitual de El Ojo Críptico compartimos la crónica del recital de una de las grandes bandas de todos los tiempos y una entrevista a Diego Ferreyra, cofundador de Kiss Army Argentina.

La cita estaba pactada para las 21 hs. Poco a poco los fans llegaron hasta el estadio de Vélez enclavado en el barrio porteño de Liniers. Las remeras negras y las caras pintadas avanzaron en busca del mejor lugar en las tribunas o en el campo. Casi 40 mil personas con mística rockera o simplemente con el firme deseo de disfrutar de un show con características únicas estuvieron prestas puntualmente.

Kiss, la mítica banda norteamericana fundada en 1973 por Paul Stanley y Gene Simmons –ingresada en el Salón de la Fama del Rock en 2014–, llegaba otra vez a la Argentina, pero esta vez en el marco del tour mundial conmemorativo de los 40 años de vigencia de estos monstruos del rock and roll internacional.

El show ofreció todo lo que se puede esperar de la puesta en escena de una súper banda y en particular todo lo que los fanáticos aguardan de sus icónicos ídolos. Fuegos artificiales, explosiones, vestuario y make up, luces, poleas y aparejos, lanzapapeles, pantallas gigantes, interacción del grupo con el público, y por supuesto, un sonido adecuado para todo el arsenal musical de Kiss.

La velada arrancó con “Detroit rock city”. La voz líder de Paul Stanley (62) la rema con oficio de rockstar desde el vamos. Los fans están a pleno con Gene Simmons (65), se nota que “el demonio” es ligeramente favorito. Sus intervenciones son tan esperadas como festejadas… y claro, el hombre de la lengua se brinda por completo, no escatima nada, sabe que es el alma de Kiss, aun con Paul en el escenario y todo su despliegue físico que uno no puede menos que destacar y con creces.

Pero Kiss es Kiss también por su público, que dicho sea de paso tiene un comportamiento excelente. El ida y vuelta de los músicos con los fans es algo que fluye naturalmente. El escenario se engalana con una inmensa bandera de la Kiss Army (seguidores oficiales de la banda) y el feedback funciona sin fisuras.

El show sigue y llegan los puntos altos del lanzallamas, el vuelo ascendente de Simmons para ubicarse en una pequeña plataforma a más de 10 metros de altura, el cruce de escenario de Paul trasladándose colgado sobre las cabezas del público, y la satisfacción de todos con esos poderosos temas de la banda en los cuales se alternan en la voz ambos líderes, como ser “War machine”, “Do you love me” o “God of thunder”.

Camino al último tercio del “espectáculo”, porque los recitales de Kiss son en verdad eso: un espectáculo en todo el sentido de la palabra, la inminencia de los grandes y esperados hits llevan a la contradicción entre el deseo de que por fin lleguen y la certeza de que el final de fiesta esta próximo. 

Entonces… momento supremo con “Fui hecho para amarte”, tal vez la mejor canción de la banda y delirio total con “Rock and roll all nigth”, un himno de rock puro con el que Kiss cierra todas sus presentaciones desde hace años. 

Señoras y señores, de pie, 40 años no es nada… ¡si están igual! Gracias Paul, Gene y compañía por 40 años de rock and roll toda la noche.

Hasta la próxima mirada.
El Ojo Críptico

ENTREVISTA A DIEGO FERREYRA* DE KISS ARMY ARGENTINA
“KISS NO NECESITA GRABAR NUEVA MÚSICA”
Exclusiva de El Ojo Críptico 

Hola Diego, vos sos uno de los fundadores de Kiss Army ¿cómo se organizan en la Argentina y cuáles son las actividades que desarrolla el fans club? 

Hola, ante todo muchas gracias por el espacio, te comento: Kiss Army Argentina lo conformamos Marcelo García y Diego Ferreyra, el espacio nació al unir fuerzas ya que ambos somos fans de Kiss y años atrás cada uno manejaba sus respectivos blogs dedicados a Kiss donde se mostraban artículos de colección y demás cuestiones. Tras un encuentro se decidió dar vida a Kiss Army Argentina ya más como un sitio dedicado exclusivamente a Kiss, donde se brindaran todas las noticias de la banda, reportajes exclusivos, prestar colaboración con productoras como Fénix en las visitas de Kiss en el 2012 y la reciente visita de abril. Además damos apoyo a las bandas tributo nacionales y una vez al año organizamos nuestro evento llamado "Kissnight" donde una banda tributo brinda un show, los fans pueden acceder a puestos de merchandising, sorteos y pasar una gran noche en familia... Kiss Army Argentina como sitio oficial cumplirá 5 años de permanencia a mediados del mes de mayo.

¿Qué tipo de relación tienen con la banda?

Mirá, la relación que hemos creado en este tiempo es algo increíble. Tanto en el 2012 como este año hemos sido los responsables de coordinar los Meet & Greet (encuentros personalizados del público con los artistas) y la venta de los bajos de Gene Simmons a los fans argentinos. Además tenemos contacto directo el staff de ellos como Dean Snowden, Rob, Tim Gush; también hemos generado relación con algunos ex integrantes como es el caso de Bruce Kulick, guitarrista de Kiss entre 1984 y 1995 aproximadamente…

Ustedes como club de fans, ¿prefieren que la banda genere contenido nuevo o que apunte más a los clásicos?

Es muy buena la pregunta que nos hacés. Kiss ha grabado discos nuevos tanto en el 2009 como en 2012, pero hoy la industria discográfica ya no es el negocio que era en otras épocas, a eso sumale que lo mejor de Kiss ya está hecho. Su material de oro lo encontrás en la década del ‘70 más lo que han hecho en los ‘80 y principios de los ‘90.... Personalmente, creo que Kiss hoy día ya no necesita grabar música nueva. Tienen 20 discos de estudio de donde pueden seguir haciendo giras que material para tocar en vivo no les va a faltar... En los ‘70 está el verdadero y clásico sonido de Kiss, cualquier fan quiere escuchar las canciones de esos años.

¿Cuál fue, a tu criterio, el momento más importante o emocionante del show?

Uy, difícil elegir uno, cada fan vive cada momento de manera especial, en lo que respecta a mí te podría decir que el momento más emocionante es el final del show con “Rock and roll all night”, eso refleja lo que es un show de Kiss: lluvia de papelitos, toda la gente cantando eufórica, explosiones, humo, todo la puesta en escena en su máxima expresión, eso es Kiss.

¿Podrías hacernos, entonces, un balance general del show hecho en Vélez?

Kiss lleva 40 años de rock sobre los escenarios, obviamente no somos obsecuentes y uno sabe… no es lo mismo tener más de 60 años como es el caso de Gene y Paul, y querer compararlos con su época de jóvenes. Pero sabiendo eso y viendo el show que dieron en Vélez, uno no puedo más que agradecer que sigan en la ruta. Gene Simmons a sus 65 años se sigue maquillando cada noche y en el escenario es el Demonio que todo fan de Kiss quiere ver. Paul Stanley, a pesar de que su voz ya no es lo que fue, hoy día sigue al frente brindándose cada noche y acomodando su registro vocal a su actualidad... pero eso no quita que siga siendo el frontman de la banda y no podemos pedirle más, ya nos dio todo a los fans y literalmente ha dejado la garganta en los escenarios. Hoy Kiss lo completan Eric Singer en batería y Tommy Thayer en guitarras -quienes cumplen su tarea con mucho profesionalismo-, ocupando los lugares de los miembros originales, Peter Criss y Ace Frehley. Por todo eso, el balance es positivo.

*Diego Ferreyra, Kiss Army Argentina, http://www.kissarmyargentina.com/





sábado, 4 de abril de 2015

SE DICE DE ELLOS


En vísperas de la 41° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el autor rescata comentarios que efectuara acerca de grandes escritores modernos y contemporáneos.

 

Cuando inicié este espacio, lo hice reseñando a algunos de los escritores más importantes de la historia moderna y contemporánea de las letras. En doce entregas mensuales y consecutivas pasamos revista a autores de la talla de Poe, Joyce, Borges, García Lorca, Emily Dickinson, etc. Hoy, a varios años de esas primeras publicaciones aparecidas en 2010, y dado que el próximo 23 de abril se inaugura en La Rural la 41° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, quiero rescatar los párrafos más salientes de lo que escribí para cada uno de ellos, pues no sólo sigo pensando lo mismo, sino que estoy seguro de que merecían estar todos juntos y esta es la ocasión perfecta. Veamos, pues, lo más saliente de las 12 plumas escogidas siguiendo el orden cronológico en el que fueron publicadas:
Rodolfo Walsh: “Fue Walsh el que produjo en la Argentina el sincretismo entre periodismo y literatura. Bajo el ala del nuevo género literario non fiction (no ficción), fue que encontró la plenitud de su capacidad expresiva puesto que, lo que ya era magistral, ahora se nutría con lo más sagaz del investigador y la curiosidad indomable del periodista que, si bien desde siempre convivieron en el mismo Walsh, en este punto se revelaban del todo evidentes; además, claro está, de la ideología del autor que atravesaba transversalmente gran parte de su obra”.
Edgar Allan Poe: “Si bien su obra como poeta es vasta, y de hecho allí encontramos sus comienzos, insisto en que Poe es la figura más emblemática del cuento y particularmente del cuento de terror o gótico. No existen muchos casos de relatos breves que hayan alimentado tanto al cine como lo han hecho los del célebre autor bostoniano. La caída de la Casa Usher o El caso del señor Valdemar (tal vez, mi favorito), dan prueba de lo que sostengo”.
Lewis Carroll: “En suma, lo que encuentro en este formidable escritor británico es una idea dual omnipresente, como si en verdad fuera uno u otro, según el lado del espejo que se lo observe, o incluso, a través de él. Popularmente se lo piensa como un autor de cuentos para niños (Carroll), pero se trata de un científico polifacético de reconocido mérito (Dodgson), que alternó el rol de tímido bibliotecario con el de fotógrafo sin inhibiciones y el de circunspecto sacerdote anglicano con el de fóbico y obsesivo retratista infantil”. 
T. S. Eliot: “Como datos pintorescos de su vasta obra, cabe mencionar el aspecto satírico de buena parte de la misma. El libro de los gatos habilidosos, por caso, base de la reconocida comedia musical Cats, de Andrew Lloyd Webber, es obra de T. S. Eliot. Sin embargo no es sino cuando atraviesa lo oscuro, lo denso y lo profundo, sumergido en hondas cavilaciones espirituales, religiosas, éticas y estéticas, que alcanza su máxima potencia expresiva. Asesinato en la catedral, Miércoles de Ceniza y Cuatro Cuartetos, por citar sólo algunas obras de distintos géneros, dan prueba de ello”.
Jorge Luis Borges: “La ausencia de Borges en la vitrina de los Nobeles no tiene justificación, toda vez que –posiblemente– sea la pluma más destacada de la lengua castellana, considerando incluso a los distinguidos por la Svenska Akademien: Gabriel García Márquez, Octavio Paz, Camilo José Cela y Gabriela Mistral, entre otros”.
James Joyce: “Uno de los traductores al español del Ulises (José M. Valverde) consideró –con sumo acierto– que el protagonista de la novela no es un personaje en sí, sino el lenguaje. Definitivamente es así. Joyce rompió con todas las formas preexistentes y así produjo, quizás, la novela más elocuente, diferente y exigente de la narrativa contemporánea”.
Emily Dickinson: “Por su historia vivencial tan ligada a la historia de la mujer en el arte y por su estatura literaria, que alcanza el “Olimpo” de los literatos en lengua inglesa, he querido tributar con el rescate de Emily Dickinson a todas las mujeres artistas. A las grandes y conocidas y también a las anónimas, modestas u olvidadas”.
Federico García Lorca: “Ese mundo lorquiano, tan pródigo en simbolismos, nos remite siempre al merodeo de la muerte, la que muchas veces asoma en su obra bajo la forma de “la luna”. Cabe acotar que Lorca no sólo escribía, sino que también, en tanto artista prolífico y completo, era un aficionado a la música y al dibujo. Allí también, la luna, se torna una referencia ineludible, una compañera discreta, un presagio con el que convivía sin ocultamientos ni secretos”.
Ray Bradbury: “Las Crónicas Marcianas son relatos tan sensibles como inteligentes. En ellas se entrelazan la mayoría de las sensaciones y las experiencias de la vida cotidiana, pero adquieren una relevancia singular por estar contextualizadas en otro espacio y en otro tiempo. Eso es, en sí, la ciencia ficción, hablar de lo cotidiano, pero situándolo en un lugar insondable y un tiempo difuso. Ergo, el lugar y el momento donde todo puede suceder”.
Oscar Wilde: “Es muy probable que la personalidad y preferencias de Wilde hubieran merecido largamente los más laxos tiempos modernos que aquellos conservadores y rígidos victorianos, aunque, huelga decir que resultarían bastante paradojales para un romántico como él. Wilde responde a la apariencia y a las formas de lo que conocemos como el dandy y ello es más que una postura, es una forma de vida y también una idea sobre el mundo en general y en particular del arte”.
Julio Cortázar: “Eximio cuentista, digno heredero de los maestros más conspicuos del género, tradujo entre otros a Edgar Allan Poe. Pero Cortázar es Cortázar por todo ello, pero mucho más por la dimensión alcanzada por la “belleza surreal” de sus relatos. La inagotable imaginación del autor de Historias de Cronopios y de Famas y de Bestiario es capaz de transportarnos a la paradoja sensible y al universo onírico, a través de una narrativa precisa y punzante que puede llegar tanto a sorprender como a estremecer”.
Ernest Hemingway: “Dueño de una personalidad entre oscura y depresiva, fue un escritor prolífico y prodigioso. Tanto es así que buena parte de su vasta obra fue editada de manera póstuma, tal el caso de la afamada novela París era una fiesta. Durante muchos años este hijo de un médico aficionado a la pesca vivió en Cuba en una morada llamada Finca Vigía. Durante su prolongada estancia insular escribió una novela extraordinaria de terrible contenido dramático y existencial: El viejo y el mar”.
Valió la pena, ¿no?
Hasta la próxima mirada.

El Ojo Críptico


sábado, 7 de marzo de 2015

SOMBRAS, NADA MÁS



En esta entrega el autor analiza el fenómeno 50 sombras de Grey e ingresa en la polémica entre erotismo y pornografía. Debate abierto. 

El pasado 12 de febrero se estrenó la película 50 sombras de Grey, basada en la novela homónima de la británica E. L. James (1963), iniciadora de la trilogía de las 50 sombras. En estas líneas trataremos de pensar qué es el erotismo en la literatura y el cine, y qué tipo de seducción sensual preferimos y por qué. 

Primeramente, debemos saber que 50 sombras de Grey nació como una fanfiction, que resumiendo es una ficción tributaria de otra exitosa, donde el autor toma características de los personajes y de la trama de la historia original y los “reversiona” con diversos sentidos. No se trata de un plagio, sino de una “inspiración de fanáticos”, que creen que pueden continuar o acrecentar la obra que admiran y disfrutan. 50 sombras de Grey, se publicó entonces por Internet y sus personajes llevaban en aquel comienzo los nombres de los de saga de Crepúsculo de la norteamericana Stephenie Meyer (1973), o sea la ficción original. 

La literatura y el cine nos han dado piezas fabulosas del erotismo en diferentes formas, pero parece no ser éste el caso. Veamos: el afamado escritor norteamericano Stephen King dijo que 50 sombras de Grey era “porno para madres”, construyendo así una metáfora de dudoso gusto pero de inequívoca interpretación. 

Asimismo, la mayoría de los colegas coinciden en que no hay derroche de virtuosismo en las páginas de la historia de la sumisa y el dominante, pero ninguno niega el atractivo comercial que ha producido el fenómeno de las 50 sombras. 

No obstante, repasemos algunas obras donde el erotismo alcanza puntos más altos: ¿Quién puede negar la belleza y carga sensual de Los puentes de Madison (1995)? Sin lenguaje escrito o visual explícito ni figuras sadomasoquistas, la descripción que hace Robert James Waller en el libro y Eastwood en el filme de la contemplación de Francesca a Robert Kincaid (en el cine Meryl Streep y el mismo Clint Eastwood, nada menos) mientras éste se asea sin camisa con agua de la bomba exterior, es el pináculo de la sensualidad y la belleza de un erotismo que deja al lector o espectador toda la carga de la sugerencia de la pasión; al igual que en el pasaje del baño de inmersión que toma la protagonista, al tiempo que se conecta sensorialmente con los objetos del baño en el cual su futuro amante había estado recientemente. 

Pero, si vamos a un género más afín a 50 sombras…, la película póstuma de Stanley Kubrick Ojos bien cerrados (1999, con Tom Cruise y Nicole Kidman) que por cierto fue duramente criticada en su momento, también logra pasajes que a juicio de quien suscribe rozan la belleza narrativa audiovisual, y de hecho entra de lleno en la zona oscura de la mente humana y el desenfreno sexual, pero con un sentido que justifica lo que se dice y muestra. 

Ocurre que parece no haber nada nuevo bajo el sol con las 50 sombras. Repasando la clásica literatura del Marqués de Sade hallaremos más y mejores planteos sobre los temas que deben su nombre al mayor exponente del género. O en su defecto, si preferimos una exposición más sutil y poética, en Lord Byron habremos de abrevar, sin posibilidad de salir desairados. 

Ahora bien, si nuestra opción es el preciosismo sensual, Oscar Wilde puede ser nuestra opción predilecta. El escritor irlandés fallecido en 1900, ha desplegado a través de su vasta obra la capacidad para conmover las fibras más íntimas del deseo. Y en este punto pienso: ¿No deberá también Grey su nombre al incomparable Dorian Gray de Wilde, ya que de fanfictions hablamos? 

Sea como fuere, el erotismo siempre se sustenta y potencia en base a una historia consistente, recuerdo por caso las dos películas basadas en la misma novela de Pierre Choderlos de Laclos (otro Marqués de Sade por así decir) Valmont (1989, dirigida por el ganador del Oscar Miloš Forman) o Relaciones peligrosas (de Stephen Frears); pero no así la pornografía, que no es otra cosa que una “grafía del porno”, es decir una escritura de instintos básicos y resultados poco alentadores. 

Sin embargo, los cines se llenaron así como los libros se vendieron por millones alrededor del mundo, y tampoco eso está mal, a fin de cuentas todos alguna vez descubrimos el agua caliente por la mañana, ¿no es verdad?

Hasta la próxima mirada.
El Ojo Críptico


miércoles, 21 de enero de 2015

LA CUADRATURA DE LAS IDEOLOGÍAS



La alegoría es lo que conocemos más coloquialmente como el "sentido figurado" y no es otra cosa que hablar de algo pero remitiendo a otra cosa. De la familia de las metáforas, este transporte de sentido nos será de utilidad para entender el nudo del planteo que les propongo: la cuadratura de las ideologías.

Adelantándome a las detracciones o satisfacciones que estas líneas puedan llegar a suscitar (cruzadas, incluso), diré que siempre se habla desde un lugar y se construye la razón a partir de la experiencia empírica e intelectual que deviene del permanente proceso de aprendizaje del que somos parte. Como veremos, el problema aparece cuando creemos –equivocadamente– que debemos detenernos en el camino y cambiamos nuestra activa actitud de “búsqueda” por la estática condición del “hallazgo”. No hay en el camino sino postas, y aun la llegada de hoy es el punto de partida del mañana. 

Yendo al punto sin demoras, romperé filas con aquellos que crean poseer la verdad absoluta, conferida por gracia de una iluminación individual que les pertenece, y que evidentemente no ha alcanzado a otros tantos. No aceptaré el cuestionamiento de la cuadratura ideológica, ésa que en su grado extremo nos despoja de hasta la más mínima capacidad humanitaria. 

Las ideologías son construcciones de una cosmovisión. Formas distintas –y en ocasiones antagónicas– de entender el mundo y sus circunstancias. Todas, tienen parte de razón, y en distintos tramos del recorrido suelen encontrar el acierto tanto en el análisis como en las conclusiones; pero también, por oposición todas caen en el error y en la vulnerabilidad argumental. Sencillamente, porque el mundo no se detiene, y las ideologías sí, pues éstas siempre ceden a la tentación de sentarse en el supuesto hallazgo y renunciar a la fatiga que produce la búsqueda constante, ¿verdad?

Esa parálisis es la que vuelve cuadradas a las ideologías. Reiterativas y monotemáticas, las ponencias se repetirán hasta el infinito requiriendo cada vez de mayor extensión de párrafos para enfrentar la vacuidad del contenido. Será pues la extensión directamente proporcional al vacío. Ejemplos de la realidad donde las parrafadas dominan la escena, sobran.

Asimismo, la rigidez de la ideología detenida obligará a sus adeptos a encerrarse en su cuadrado y a observar la realidad a través de un cristal empañado, hecho que llevará a que el sujeto vea formas indefinidas y suponga lo que no ve, adivinando conspiraciones que anidan sólo en su fantasía, encerrándose todavía más en el error que por falta de dinamismo va de suyo. 

Por tal causa encontraremos posturas de lo más absurdas, defensas inopinables y ataques descomedidos. Todas consecuencias de la cuadratura de las ideologías, que además suelen ser muy adictivas, puesto que quien cae en esas fauces necesitará alimentar regularmente al monstruo del vacío para no ser él el devorado.

Entre el sábado y el domingo último, en circunstancias extrañas, murió el fiscal Nisman produciendo lo que en periodismo es “el suceso”. El festival de la cuadratura de las ideologías, de parabienes. Alcanza con leer un poco Facebook para morirse sin redención en el dominio de la nada.


RT



martes, 6 de enero de 2015

LILITHLA, LA CRÍTICA (Ahora en El Ojo Críptico)


Con esta entrega comienza la quinta temporada de El Ojo Críptico. En esta ocasión compartimos la crítica literaria que realizó la especialista Marita Rodríguez-Cazaux de LILITHLA, la última novela del autor de esta tradicional sección. Asimismo, incorporamos una reflexión sobre la “crítica”, para que los lectores puedan ingresar sin dificultades al mundo en que se discuten y/o celebran obras, artistas y autores.

Quiero en esta ocasión acercarles la crítica que realizó la colega Marita Rodríguez-Cazaux de mi novela LILITHLA. No lo hago con el fin de divulgar una percepción favorable del trabajo (cosa que por cierto me honra y lo agradezco), sino con el objeto de mostrar cómo trabaja un profesional de la disciplina y cómo logra en sucesivos párrafos echar luz con un manejo ejemplar de los recursos y requisitos que el género impone. Vayamos pues a lo que escribió MR-C:

“Luego del éxito de EL CARNAVAL DEL DIABLO, que agotó edición en 2013, el escritor argentino Ricardo Tejerina presenta una nueva novela, LILITHLA, LA TENTACIÓN TIENE NOMBRE DE MUJER, con Prólogo de Julio Carreras, comprometido periodista, escritor y poeta nacido en Santiago del Estero.

Si el título no fuera suficiente para movilizar, la portada (tapa y contratapa) que ilustró el artista plástico Rubens Ettomi, tienta a penetrar en los cincuenta capítulos del thriller que remata en sustancioso Epílogo, aunando dos opuestos, INCIPIT, primeras palabras de un documento, y FIN, su extremo contrario, EXCIPIT.

‘En el comienzo…’ anuncia el Libro de los Libros, para ubicar el cosmos temporal en el plan de Dios, y agrega que, después de la creación gloriosa del universo, ‘creó Dios al hombre a su imagen y semejanza’. ‘A imagen de Dios los creó. Macho y Hembra los creó’. A continuación, los bendice y los invita a ‘ser fecundos y multiplicarse’. 

Luego -es decir, después de haber sido documentado este episodio en el texto bíblico-, relata que Yavhé, en la escenografía del bello Paraíso, dispuso que ‘no es bueno que el hombre esté solo’. Así pues, haciéndolo caer en un profundo sueño, toma una de las costillas del cuerpo viril y forma a Eva, a la que presenta ante el hombre, quien exclamó: ‘Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne, será llamada varona porque del varón ha sido tomada’.

Ahora bien, ¿qué hace clamar a Adán, ‘Ésta sí…', si en verdad Eva fuera la única? ¿No es acaso expresión tácita que refiere a <Otra/Aquella/La>, creada como antes se dijo ‘a imagen y semejanza’?

A partir de estas referencias, transcurre la fenomenal novela de Ricardo Tejerina, con un elenco de personajes que enfrentan el destino propio y batallan sus cielos y sus infiernos.

El Paraíso, es el mundo habitado en época contemporánea donde transcurren las pasiones y los desencuentros del elenco que rodea a Lilithla (la, femenino y singular) y a Adam. 

El simbolismo, emerge desde mitos y leyendas e integra significativos elementos. Así, las tribulaciones de Magdalena y Cristian, el nacimiento de Lilithla, la aparición de Samael. El encuentro de la bella Lilithla y el joven Adam Smartfin, docente de la cátedra de Historia de la Cultura en Universidad del Santísimo Salvador. La atractiva Cristal, confidente y amiga de Magdalena, con quien la niña mantendrá una sólida relación. Miguel, Natividad y sus relaciones con Boris Olenkov y Amílcar Carvalho.

En el Capítulo 12, aparecen los significados de nephilims y lilims, y una frase que hay que llevar presente en la lectura de los siguientes capítulos ‘la primera mujer es la que engendra a la última’, ‘[…] aquella primera, la concreta heredera, […]la más negada y omitida, la más repudiada y prostituida, la más renegada y libertaria[…]’.

Otro párrafo en boca de Cristal, en el Capítulo 24, ‘[…] Luzbel es un enigma en sí mismo, y la incertidumbre es su terreno […] la imprevisibilidad está en su naturaleza’, aporta suspenso sobre el avatar que espera a Lilithla, quien deberá limitar su poder con ayuda del amor. 

Por el Capítulo 33 (acertado mensaje de numerología), dos personajes descubren en el ordenador un escondido nombre femenino. En ese momento se descarga una lluvia impiadosa que golpea los vidrios de la ventana, un diluvio casi universal que relampaguea sobre la lumínica pantalla de la computadora y agita las aguas de las suposiciones. 

En la página 114, filosa descripción de Luzbel, y su propio pensamiento, ‘pobres criaturas salvajes’ paseando su mirada por la disco, antes de subir a la limusina negra e impartir una orden que traerá minucioso entramado. Más adelante, página 160, la reflexión de Luzbel, ya no tendrá la misma fuerza ‘[…] de pie, implorando que lo viera —Ya no me ve, ya nada será como ha sido y todo será como entonces. Es una cruel paradoja, hay victorias que engendran derrotas y viceversa… […]’ y se anonadará, para luego, desandar sus pasos y marcharse por donde había venido. 

Genial habilidad para recrear, en el Capítulo 48, la atmósfera en la que Lilithla y Adam, trasvasan su propio Paraíso sensual. A esta altura de la novela, los sucesos orientarán a un ritual que llevará al cierre, del que participarán cuatro de los protagonistas, orientados en cruz hacia los puntos cardinales.

Aquí me planto, un crítico literario que se precie no debe desnudar el desenlace y, mucho menos, el de novelas de suspenso. No quisiera cometer este pecado capital, por temor a que se me obligue a purgarlo por toda una Eternidad. 

Dispénseme misericorde, el Lector Amigo, y permítame un apunte personal sobre el Autor.

Ricardo Tejerina, tiene claro el mapa de escritura, no pierde el hilo conductor y cada personaje desarrolla cabalmente, pasado, presente y futuro. Lo hizo en la novela anterior, lo hace ahora. Es decir, hay tela para cortar y Tejerina sabe cómo hacerlo. 

Estas sintonías logran que se avance con buen ritmo. Aquí, hagamos una aclaración: cuando el Lector apenas apoya la punta de su paso sobre el texto, es porque la narrativa, no permite otra marcha y el relato peca de insustancial, se trata de una historia ‘sobrevolada’. Por lo que hallar el punto que corresponde a transitar gozosamente la lectura, dejando huella al pasar por los renglones, es un logro que otorga altura literaria. Y, Ricardo Tejerina, la tiene con largueza.

No resta más que exhortar al Lector, a conocer de cerca y sustancialmente, a ‘la única capaz de producir el sincretismo entre lo humano y lo divino’. La que se resistió, celosa de su independencia, a no vivir sino tal como fue creada, a imagen y semejanza”.

Muchas gracias, Marita.

Hasta la próxima mirada.

El Ojo Críptico