martes, 22 de julio de 2014

SIN DESTINO

Edvard Munch

Te rebusco en el fondo de la copa
y no hallo más que jirones de ilusiones.
Empino el trago y sabe amargo
como la hiel, como el musgo del pantano.
El cielo clama por justicia
y se tiñe de rojos azulados.
Desde el fondo del averno se oyen gritos
que trasegan el martirio sempiterno.
No hay mañana en el juego de las lágrimas
ni perdón, que antes olvido no haya sido.
Vuelve, entonces, por la senda el peregrino,
asumiendo que su suerte ya está echada,
pues el oráculo lo advierte sin destino.


Ricardo Tejerina